VÍCTIMA DE MI HECHIZO. VÍCTIMA DE MI HECHIZO.

VÍCTIMA DE MI HECHIZO
Ficha técnica
Editorial:
LIBROS DEL KULTRUM
Año de edición:
ISBN:
978-84-949383-1-3
Páginas:
288
Encuadernación:
Rústica
Disponibilidad:
Descatalogado

18,22 €

"Hace casi treinta años que empecé a escribir este libro", afirma la afamada artista al consignar la nómina de agradecimientos con los que ponía fin a la revisión de la primera edición en 1991. Casi otros tantos hubo que aguardar para poder verlo por fin traducido. La autobiografía de la gran cantante y pianista, que vería finalmente la luz gracias a la colaboración del cineasta Stephen Cleary, desgrana la evolución de la prometedora artista de una precoz niña prodigio que a los trece años apuntaba ya muy buenas maneras. Formación pianística de la que se vería apartada -según afirmaba la propia artista- por el color de su piel, truncándose así el gran sueño de la que anhelara convertirse en la primera gran concertista negra de música clásica. Un mundo de privilegios reservados a la casta dominante en el que fue vedado formarse, y cuyas injustas prebendas acabaría denunciando mediante su progresiva implicación -y posterior participación- en la lucha por la defensa de los derechos civiles.

Indómita y rebelde con causa -por muchos considerada Suma Sacerdotisa del Soul-, acaso una de las artistas más incomprendidas de nuestro tiempo, Nina Simone (1993-2003) encuentra en Cleary al confidente y escriba a quien compartir las vivencias que jalonaría su existencia dentro y fuera de los escenarios; en una suerte de ajuste de cuentas consigo misma, mas con el ánimo de explicarse y de alcanzar también, en en intento, una serenidad que jamás le sería concedida.

Sobrevivió a los “vaivenes entre el cielo y el infierno, los amores ardientes y los maridos abyectos, las sonoras protestas y las rabias calladas, los comportamientos erráticos, los exilios” y los desaires. Consiguió, no obstante, también sobreponerse a esas miserias y reunir las fuerzas y la convicción suficientes para entregarse al ejercicio de un activismo ejemplar por una causa que pronto haría suya, y a la que contribuiría con algunas de las canciones -como "To Be Young, Gifted and Black"- que acabarían convirtiéndose en los himnos de los diversos movimientos y asociaciones volcados en tan desigual lucha por la defensa de los derechos civiles de la población negra afroamericana. Canciones que iban a sacudir los hasta entonces apacibles cimientos de la acomodaticia industria discográfica norteamericana y a provocar una auténtica revolución.